La mayoría de las mujeres enfrentan diversas situaciones de discriminación y desigualdad, que les impide el pleno goce y ejercicio de sus derechos humanos, lo cual va a redundar en su calidad y condición de vida. Uno de estos derechos es a la participación política, que tiene tres manifestaciones sustanciales (IIDH, 2009)*:
a) el derecho a votar y a ser elegido o elegida;
b) el derecho de toda persona a participar en la dirección de los asuntos públicos;
c) el derecho a tener acceso a la función pública. |